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Mi experiencia con la copa menstrual

¡Hola de nuevo!

Antes de nada, voy a presentarme. Me llamo Andrea y soy la fundadora de este bonito proyecto.

Hace unas semanas te comentamos que hemos lanzado nuestra copa menstrual, ¡y no puedo estar más ilusionada!. Pero hoy quiero contarte mi experiencia hasta que di con ella y cómo cambiaron mis menstruaciones cuando empecé a utilizarla.

Hace aproximadamente cuatro años que comencé a oír hablar de la copa menstrual, pero no fue hasta un año después cuando me decidí a probarla. ¿Y por qué esperé un año? Por miedo, miedo a lo desconocido, a no saber cómo usarlo o las contraindicaciones que podría tener.
Por eso hago este post, para intentar despejar tus dudas y que veas que pasarte a la copa menstrual, aunque al principio te cueste cogerle el truco, te cambiará la vida.

Durante mis primeros años de regla utilicé compresas, creo que es lo más común cuando somos tan jóvenes. No mucho tiempo después, me pasé a los tampones y ahí creí que había encontrado la salvación, qué ingenua…
Aún no era consciente de la cantidad de químicos y sustancias tóxicas que tienen, y de lo perjudiciales que son para nuestro cuerpo.

Por no hablar de la incompatibilidad deporte-regla, porque no sé vosotras, pero yo era incapaz de estar cómoda haciendo deporte con esas compresas puestas, además, cuando hacía entrenamientos de fuerza el tampón se movía y me llegaba hasta a doler… ¡vamos todo eran ventajas en esa maravillosa semana que pasamos todas una vez al mes!

A todo esto se sumaban cada vez más noticias sobre mujeres enfermas o muertes a causa del síndrome de shock tóxico, enfermedad que se asocia al uso de tampones, además, empecé a ser más consciente de la cantidad de estos productos que podría llegar a utilizar a los largo de mi vida y del impacto que tenía su uso en el planeta. Así que decidí dar el paso y utilizar la copa menstrual.
Me metí a buscar en Youtube vídeos sobre experiencias, formas de usarla y consejos. Compré la copa, seguí las indicaciones para esterilizarla antes de su primer uso y fui decidida al baño a ponérmela, el momento de la verdad había llegado.

Mentiría si te dijese que los primeros intentos no fueron complicados y que me agobié más de lo normal, hasta pensé en volver a los tampones, pero si todo lo que había leído era cierto, el cambio al utilizar la copa menstrual iba a ser brutal, así que seguí intentando hasta que conseguí ponérmela.

Me costó dos ciclos hacerme 100% a su uso, y ahora, tres años después puedo decirte que cambiarme a la copa menstrual es lo mejor que he podido hacer por mi salud y por la del planeta.

Ahora voy a intentar resolver las dudas que te pueden surgir antes de utilizarla, ¡allá voy!

¿De qué está hecha?

Nuestra copa menstrual está hecha con silicona de grado médico 100% hipoalergénica, además está fabricada en España.
Es ecológica, ya que no genera ningún residuo, sólo tienes que extraerla y limpiarla con agua cada vez que quieras vaciarla. Además, la silicona no es un derivado del plástico, sino que proviene del silicio y arenisca, dos tipos de minerales abundantes en la naturaleza.

Puede durarte hasta 10 años si la cuidas correctamente.
La copa menstrual no altera el pH vaginal ni produce sequedad ni irritación como los tampones o las compresas, ya que recoge el flujo menstrual en lugar de absorberlo.

¿Qué talla debo elegir?

Tenemos 3 tallas disponibles:
– Talla 1: Para chicas menores de 18 años que no hayan mantenido relaciones sexuales.
– Talla 2: Para mujeres menores de 30 años que no hayan tenido parto vaginal.
– Talla 3: Para mujeres mayores de 30 años o que hayan tenido un parto vaginal.
Mi consejo es que sigas estas indicaciones, que no te guíes por la cantidad de flujo que tengas.

¿Cómo sé si está bien puesta?

Lo normal es que, una vez que te la pongas, no notes que la llevas. Hay veces que hasta me he olvidado de que la llevaba, ¡imagínate si no la notas!
Si notas que te molesta, eso es señal de que está mal colocada. Mi consejo es que la vuelvas a sacar y pruebes de nuevo. Tranquila, porque una vez que le cojas el truco, esto no te pasará.

¿Cómo puedo ponérmela?

Algo que sí o sí necesitas para ponértela las primeras veces es paciencia y tranquilidad.
Hay dos formas de doblar la copa menstrual, prueba las dos y elige la que te sea más cómoda. No te preocupes, porque la copa no se quedará doblada en tu interior, en cuanto la introduzcas en tu cuerpo, la copa se abrirá y se quedará colocada correctamente para recoger todo el flujo.

Vale, ¿y ahora cómo la saco?

Este paso es más fácil de lo que crees. Sólo tienes que localizar la copa, para lo que puede ayudarte la bolita que tiene en la parte final, después con tu dedo pulgar e índice pellizca la copa para que pierda ese efecto vacío y tira suavemente de ella hasta sacarla completamente.
Es importante que estés tranquila, y de nuevo, en una postura relajada, la copa no se va a perder por tu interior ni se va a salir sola.

¿Cómo la limpio?

Antes de utilizarla por primera vez, debes esterilizarla. Pon una olla con agua y cuando esté hirviendo, mete la copa durante 3 minutos (no más porque la copa se puede estropear). Esto deberás hacerlo una vez en cada ciclo, o antes de ponértela de nuevo o al dejar de utilizarla. Yo lo hago justo antes de ponérmela, así me aseguro que está recién limpita.

Y para limpiarla mientras la estás usando en el ciclo, solo tienes que sacarla, vaciarla en el váter y ponerla bajo el grifo para aclararla con agua. Es importante que antes de extraerla te laves bien las manos.
No utilices jabón, porque puede irritarte y hacer que la copa se deteriore.

¿Cómo sé cada cuanto tengo que cambiarla?

Cada mujer es un mundo, dependerá del día del ciclo en el que te encuentres y de la cantidad de flujo que tengas. Eso sí, recuerda que puedes llevar la copa un máximo de 12 horas seguidas. Para mi esto es de lo más cómodo, porque los días que tengo poco flujo, la vacío sólo dos veces al día.
¡Ah! y puedes dormir con ella sin problema.

¿Hay algo que no pueda hacer por llevar la copa?

¡No! Puedes hacer todo tipo de movimientos con la copa, ya que el material del que está hecha es flexible y se adapta perfectamente a los músculos de tu vagina.
Puedes hacer cualquier tipo de deporte: yoga, natación, ski.. ¡lo que quieras!
¡Ah! y puedes mantener relaciones sexuales siempre y cuando no sean con penetración.

Espero haber resuelto tus dudas y si tienes alguna más, puedes dejarla en comentarios, escribirnos a través del chat que tienes disponible en la parte inferior derecha de esta misma web, por redes sociales o enviando un email a info@the-artemis.com

Te espero por aquí la semana que viene con un nuevo post.

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